Harry Houdini

Harry Houdini

El pequeño Erich Weisz (el verdadero nombre de Houdini) no tuvo una infancia fácil, ni una educación formal y las dificultades eran algo habitual en la familia. Hay quien dice que a los once años trabajó como aprendiz de cerrajero y se sabe que pasó por algún circo como contorsionista, además de hacer de mensajero y hacer algún número en los espectáculos de extravagantes. Siempre tuvo un gran apego a su madre, algo que marcó su vida y que a veces llegaron a calificar en cierto modo de «enfermizo»

Aunque comenzó su carrera como mago chistoso haciendo juegos de cartas y otros efectos, pronto comenzó a considerar practicar el escapismo. En aquella época algunos espiritistas invocaban a fantasmas mientras permanecían atados, para evitar sospechas de fraude. Houdini comprendió que se liberaban secretamente para manipular la escena con efectos mágicos, que aseguraban eran reales. Houdini decidió que tal vez «escaparse» podía ser un número en sí mismo.

Metamorfosis

Uno de los escapes clásicos que se asocian con Houdini es ‘la metamorfosis’, que tanto en la época como en el futuro inspiraría múltiples variantes. El ilusionista era atado e introducido dentro de un saco, y a su vez dentro de un baúl; todo ello era atado y sujeto con candados. Entonces una ayudante subía encima del baúl, levantaba una cortina y 3, 2, 1… al instante siguiente la cortina bajaba mostrando a un Houdini liberado en el lugar que ocupaba la ayudante.

Entonces se abría el baúl y se desataban todas las cuerdas del saco para mostrar a la asistente dentro de la caja: ambos se habían intercambiado o metamorfoseado con el mejor arte de la magia. 

Esposas

Las habilidades de Houdini para liberarse de ataduras con cuerdas, cadenas con candados y otras situaciones complicadas encantaban al público. Hizo un largo viaje por Europa, de cuatro años, cosechando grandes éxitos y aumentando así su propia leyenda (también se dijo que pudo haber aprovechado para ser espía enterándose de secretos rusos y alemanes). De esa época le viene el sobrenombre de «rey de las esposas», que utilizaría durante largo tiempo.

Lo que solía hacer Houdini era presentarse en una ciudad ante el jefe de la policía local, o en la prisión, junto a un grupo de periodistas. Proponía su reto, que era publicado en los periódicos y comentado en la ciudad. Luego el mago era encerrado, atado o encadenado. Cuando conseguía liberarse, su hazaña obtenía nueva promoción en la prensa. En cierto modo fue un precursor de la autopromoción o publicidad: aumentaba y mejoraba la imagen y percepción de sus hazañas tanto antes como después de haberlas realizado, alcanzando cotas cada vez más altas.

A veces ofrecía ser examinado desnudo y que probaran en él nuevos candados, grilletes, esposas o dispositivos fabricados por la gente del lugar. Marineros, fabricantes de cuerdas, sacos y todo tipo de materiales intentaron retenerle sin éxito. Uno de los más graves accidentes que sufrió, que casi le costó la vida, fue al intentar escapar de un gran bidón de cerveza.

Hay quien dice que una obsesión de Houdini era la muerte. A partir de cierto momento en su carrera, casi todos sus retos supusieron un enfrentamiento directo con un riesgo mortífero, un peligro de muerte real que cautivaba al público, tanto que algunos abandonaban la sala antes de que terminara el espectáculo. Curiosamente Houdini había tenido un accidente en un río siendo pequeño, con siete años, y estuvo a punto de perecer ahogado. Es interesante que muchos de sus retos tengan como protagonista precisamente la inmersión en agua (bidones, acuarios, ríos) en los que siempre acaba burlando a la muerte.

Otro de sus números más grandiosos fue la Cámara de Tortura China (1912) un enorme «acuario» donde era sumergido, colgado boca abajo por los pies, y de donde escapaba al cabo de unos interminables minutos. Lo último que veían los espectadores, antes de que una cortina lo tapara, era la aterrada cara de Houdini, sumergido, golpeando el cristal.

Aunque sus secretos permanecieron bien guardados, se cree por los libros que publicó, lo que persistió de su colección personal de trucos y los análisis de los estudiosos, que en general realizaba sus proezas sin ayuda de personas allegadas a él, principalmente ocultando ganzúas, llaves y otras herramientas en los orificios de su cuerpo, por ejemplo, tragándose las llaves y regurgitándolas.

La última parte de su carrera la dedicó a una faceta muy especial: ser el azote de los espiritistas. Houdini nunca había creído en el espiritismo y se mostró especialmente irritado cuando una médium intentó contactar con el espíritu de su querida madre, fallecida años antes. Cuando la médium transcribió el «mensaje literal» que había recibido, Houdini reveló que difícilmente podía ser en verdad su madre: el mensaje estaba en inglés, mientras que su madre solamente hablaba una mezcla de alemán, húngaro y yidis; una cruz encabezaba el mensaje, pero su familia era judía. Indignado, juró entonces convertirse en un cruzado contra el espiritismo.

Obviamente médiums y espiritistas usaban trucos que difícilmente escaparían al escrutinio de un mago. Armado con sus conocimientos, y a veces con disfraces, se presentaba en reuniones para desenmascarar a los fraudes

Mucho se ha especulado sobre el motivo real de la muerte y las causas alrededor de ésta. La versión oficial y que, evidentemente, es más convincente es la que explica que Harry Houdini llevaba cierto tiempo sintiendo molestias en el apéndice, pero todo se precipitó cuando el 22 de octubre (nueve días antes de morir) mientras se encontraba de gira por Montreal un grupo de jóvenes treintañeros canadienses fueron a verlo al camerino del Teatro Principal donde actuaba y quisieron ponerle a prueba realizando uno de los números que Houdini había realizado en su espectáculo y que consistía en resistir todo tipo de golpes en el abdomen sin que estos le hicieran daño alguno. 

Un boxeador amateur, fue el encargado de asestarle varios puñetazos en el abdomen, dándole el primero cuando todavía el artista de había preparado. Todo parece indicar que los mencionados golpes provocaron que la inflamación de apéndice provocándole peritonitis

Pero, como es de esperar, muchos son los que no han querido creerse la ‘versión oficial’ y han especulado a lo largo de estas nueve décadas que han transcurrido, dando lugar a numerosísimas tramas y ‘teorías de la conspiración’, en las que se supone que, según éstos, Harry Houdini fue asesinado.

En la mayoría de fuentes aportadas por los conspiranoicos coinciden que el método para acabar con la vida de Houdini fue a través del envenenamiento (aunque hay quien afirma que Joselyn Gordon fue contratado para reventarlo a golpes).

Los motivos, por los que supuestamente había alguien interesado en acabar con la vida de Houdini, son varios, aunque la mayoría apuestan a que se debió a la campaña que había iniciado el prestidigitador (desde hacía más de una década) en la que quería desenmascarar a todos los falsos espiritistas y personas que decían tener algún tipo de poder extrasensorial 

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